miércoles, julio 23, 2008

Lee

“Si un día sientes que algo atormenta tu espíritu, o sientes que una pena te recoge el corazón. O te sientes acongojada y agobiada, y no sabes cómo alejar esos pensamientos nefastos de tu cabeza... ¡lee! Leer te ayudará”.

El otro día, viendo televisión, vi un comercial que llamó mi atención. El comercial terminaba con una frase para el bronce. Decía así: “Un padre que lee, es un hijo que lee”. La imagen mostraba un adulto leyendo en la cama, a su lado, un niño leía.

Yo creo que es así como se plantea. Mi papá leía mucho, e invertía dinero en libros. Mi tía, también lee y cuando entregaban en el colegio la lista de textos que debíamos leer en el transcurso del año, mi tía siempre compraba los libros. No le gustaba que tuviéramos que rogar por ahí para conseguirlos. Ella los compraba para nosotros (y nuevos, nunca usados).

Los hijos de mi hermano Héctor. También son buenos lectores. Eso, pues tienen el ejemplo que imitar de su padre.

Cuando Diego, mi sobrino, era chiquito, de unos cuatro o cinco años, hacía lo mismo que mi hermano. Los niños a esa edad siguen el patrón de los padres, y quieren hacer todo lo que hace su modelo. Héctor se sentaba en el living a leer revistas y él hacía lo mismo. No importaba si no sabía leer, él hacía como que leía, o miraba los dibujos. En más de alguna ocasión, lo pillaron viendo una revista al revés.

Claudia, mi sobrina, también es buena lectora. Cuando tenía 8 años, ya leía como un adulto. Una vez estábamos en el living de la casa, viendo una película subtitulada, cuando observé que Claudia, estaba concentrada en la cinta. Los párrafos los pasaban demasiado rápido, así es que le pregunté a mi sobrina si alcanzaba a leer. –Si tía, me dijo. Yo, incrédula le dije: ¿a ver? Y ella empezó a leer en voz alta. Me sorprendió su velocidad. Hasta podría decir que leía más rápido que yo. Quedé impactada con su habilidad, puesto que no sólo leía diferente a los demás niños de su edad, que casi juntan las letras para leer, sino que leía de corrido y con “entonación”. Su pronunciación era perfecta y las pausas magistralmente aplicadas. Inconscientemente la comparé con mi sobrino Yerko que es de su misma edad. Pero Yerko, no sería capaz de leer así de corrido y encima entender lo que leyó. Su madre, mi prima, no lee, por consiguiente, mi sobrino tampoco. Pero Claudia lo hacía de una forma maravillosa, que daba gusto escuchar. Actualmente ella es elegida para leer en los actos del colegio, bueno, tiene a quien salir, puesto que a veces, a Héctor le tocaba leer los domingos en la misa.

Leer para mi, es uno de los grandes placeres de la vida. Estoy segura que muchos compartirán mi sentir.

Me gusta regalar libros y que me los regalen. Un tío materno nos regaló libros desde que éramos chicos. Quizá por eso también, a mi me gusta regalarlos. He regalado a “Harry Potter”, “Caballo de Troya I”, “Cuentos de Eva Luna”, “El Médico”, “Coplas a Violeta Parra”, “Historia de una Gaviota, y del Gato que le enseñó a volar”. A mí me han regalado muchos libros, pero de entre los más importantes que recuerdo están: “El Señor de los Anillos” (regalo de Iván) y “Como Agua para Chocolate” (regalo de Héctor). Ambos me han regalado más libros, pero no los recuerdo en este momento. Yo también me he regalado muchos libros, el último “Y Dios vuelve en una Harley” (que sacó ronchas por lo demás, porque me retaron, por gastarme la plata que me regaló mi hermano para Navidad, en un libro, siendo que mi situación económica y laboral, está en quiebra, pero gustos son gustos, y si no nos los damos, viene la depresión jejeje).

Con un libro soy feliz. Es más, cuando pienso en mi vejez, me veo sola en mi casa, con mis gatos y disfrutando de la primavera bajo el alero de mi terraza, deleitándome con los libros que me presta mi hermanito. Nada más necesito para ser feliz. Con poco soy feliz en realidad. Es fácil hacerme feliz, aunque parezca que soy inconformista por lo exigente que soy.

Cuando me siento triste, o sola, tomo un libro y me pongo a leer. Cuando quiero sacar situaciones de mi cabeza, cosas que me inquietan, abro el libro... y leo. En realidad que con un libro al lado, no se siente la soledad. Es como un amigo fiel y sincero, que no te miente ni te engaña, sino que te muestra los caminos de la verdad, del conocimiento, de la sabiduría. Es delicioso sumergirse en las páginas, y flotar por ellas, al ritmo de las letras. Es maravilloso perseguirlas con la vista de manera incansable, y con la ansiedad que se siente, cuando quieres llegar al final del camino y ver cómo terminan los hechos. Pasear por esas hojas, es llenarse de dicha, es caminar por un jardín lleno de flores, es recorrer un sendero de mil colores... es llenarse, e impregnarse de fragancias de jazmines y rosales. Caminar por los renglones es saltar de alegría y henchirse el corazón de sentimientos, de emociones… y de vida. Eso es para mi leer.

El libro es tu amigo. Lo menos que puedes hacer por este amigo parlanchín, es tratarlo con amabilidad, con dulzura, es cuidarlo y respetarlo, para que sus hojas no se ajen y permitan a muchos más lectores ser partícipes de sus historias. No dobles los libros, ni los abras demasiado. Cuídalos como un tesoro, como debe cuidarse la cultura.

Ahora estoy leyendo “La Máscara” de Diana Norman. Es un libro excelente, ambientado en Londres en el año 1600, cuando la peste, diezma la población implacablemente. Es un libro catalogado por mi hermanito (quien me lo recomendó), como “excelentísimo”, y hasta lo que he leído, creo que va por ahí.

Me gusta cuando mi hermano me presta libros y se pone impaciente porque empiece a leerlos... y me llama a mi celular para decirme: “¿Chanchita, ya empezaste?” y al otro día, me vuelve a llamar, diciéndome: “¿en qué parte vai?” Jajaja, yo me río, es que es tanta su ansia de empezar a comentarlo conmigo, que me presiona para que lea. Hasta que lo hago, y entonces soy yo quien lo llama a cada rato, para decirle donde voy y de las cosas que me voy enterando, y así juntos, comentamos y opinamos, eso es lo rico de leer con mi hermano, que ambos intercambiamos opiniones, así, yo me enriquezco de su cultura y seguramente, algún aporte haré yo también, aunque no me considero una mujer culta. No es sólo cuestión de leer y guardarse las cosas para si, sino que también compartimos nuestros pensamientos. Entonces, hasta aquí no más llego... ¡voy a terminar el libro!

22 Comments:

Blogger ...flor deshilvanada said...

Mi abuelo era un gran lector, mi papá también es un gran lector, tenemos gustos parecidos, novela histórica... creo que es como vos decís, eso se aprende desde chicos...

Un beso, Angélica!

23 julio, 2008 19:24  
Blogger Carlos said...

Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
Proverbio hindú.

Angie, tengo la suerte de haber nacido de una pareja de lectores consumados.
Mi padre, profesor de literatura que luego dejó la docencia y se hizo empresario, toda la vida compró libros y la noche los devoraba.
Crecí en una zona semi rural, sin teléfono y casas vecinas muy distanciadas. No me quedó más compañía que los libros.

Recuerdo que a los 13ños yo ya leí a Papini, Joyce, Hesse.

Te cuento algo?

Fíjate en mis últimos 10 post de Sentado frente al mundo, (los míos), son recuerdos nada más de mi época de lector consumado porque tiempo lastimosamente ya no tengo mucho...

Y una cosa. Por tu forma de escribir, charlar (MSN), caracter...si, eres una mujer de gran bagaje cultural.

Besos reina.

24 julio, 2008 14:37  
Blogger Sandra Figueroa said...

Hola, es bonito cuando te ven leer y preguntan, luego les da curiosidad y toman el libro. A mi me gusta dejar el libro que leo, donde ellos puedan verlo, muchas veces los sorprendi con mi libro en la mano y la mirada perdida entre la magia de las letras, y eso, me complace. Un beso amiga, cuidate.

25 julio, 2008 02:40  
Blogger Sandra Figueroa said...

Hola, he dejado un regalito en mi blog: PREMIOS Y REGALOS para ti. Por mi parte no es obligatorio pasar por el o continuar con la cadena, pero si de avisarte. Besos, cuidate.

25 julio, 2008 03:37  
Blogger TORO SALVAJE said...

Siempre he dicho que quien lee vive muchas más vidas que la suya.

Es un privilegio.

Besos.

25 julio, 2008 12:50  
Blogger : ) said...

Mi padre nos heredó la costumbre de leer , yo la tengo , mis hijos tambien , los domingos son dias de lectura , todos en la sala leyendo , nadie habla , silencio total .
Para mi mada soledad nada mejor que un buen libro !! Lindo post !!
Un abrazo !

25 julio, 2008 13:04  
Blogger FENIX said...

Muy buena costumbre, y en verdad es increíble observar como los niños hacen exactamente lo que sus mayores, no lo que se les dice.

a seguir disfrutando de la lectura entonces.

un abrazo.

25 julio, 2008 17:41  
Blogger CAVA said...

HOLA COMO ESTAS…?

SOLO PASO A SALUDARTE Y A DESEARTE UN EXCELENTE FIN DE SEMANA, CUIDATE MUCHO.

UN BESO GRANDE Y UN ABRAZO FUERTE.
CAVA.

26 julio, 2008 15:34  
Blogger FERNANDO SANCHEZ POSTIGO said...

Leer sea libros, periódicos, revistas o cualquier escrito es algo fundamental en nuetras vidas. Leyendo se aprende muchísimo. Besos.

27 julio, 2008 19:23  
Blogger Lágrimas de Mar said...

yo soy una gran lectora tengo un sin fin de libros de todos los temas y no puedo pasar sin leer uno al menos a la semana

besitos, angélica

lágrimas de mar

28 julio, 2008 05:03  
Blogger Cecilia - Titi said...

Totalmente de acuerdo contigo, un padre que lee un niño que lee, yo me declaro un gran lectora, leo todo lo que puedo....y siempre hay un libro nuevo en mi velador, lo curioso es que cuando viejo es cuando más leo, puedo leerme 2 ó 3 libros de un tirón. Creo que los libros son una fuente inagotable de cultura, incluso me ha pasado que he leido un libro en diferentes etrapas de mi vida y me han parecido distintos...
Amiga mia....me merecia el tirón de orejas, pero estoy pasando una gran penita y hasta estuve enferma en cama un par de días, pero ya regresé.
Un abrazo grande,
Titi

28 julio, 2008 08:26  
Blogger  kotto said...

me gusta leer, creo que regalar libros es inculcar habitos de lectura en los niño ... habito que hoy en día no es comun en nuestros hijos, sobrinos etc...

creo que a la vez es necesario dar el ejmplo para que los niños se refelejen en uno...

es cierto y comparto contigo eso que los libros son una excelente compañia para esos momentos de bajones o tristeza...

un beso sita angelica...

28 julio, 2008 13:14  
Blogger Mónica said...

Hola!! Me gustó muicho lo que escribiste, mi querida angélica... tanto tiempo.

Pucha si será bueno leer... a mi me encanta!!

Bsss. y me gusta mucho escribir, ya terminé una novela... veremos cual es el veredicto...
Y si dios quiere ya la conocerás.

Bsss. nos vemos.

28 julio, 2008 17:34  
Anonymous Anónimo said...

Nada más cierto.. pero sabes? yo leo de pequeña. Y lo extraño, curioso... que leo, pero me concentro tanto en lo leído..que no logro captar en culturizarme con la ortografía :( ¿raro? si..bastante...jajajajaja..

Hace tiempo no me leo un buen libro.. tratarè de regalonearme con uno..

Cariños!

28 julio, 2008 23:41  
Blogger MNB said...

Hola Srta. Angélica:
¡Qué gusto me da leer tus escritos tan ágiles y entretenidos!

Mi familia de 10 hermanos nació con libros en la cuna. Somos lectores desde siempre, porque mi papá, a pesar de ser un médico científico, tenía su lado humanista. Siempre había 3 libros a su lado. Yo no sé cómo lo hacía, pero los leía.

Como profesora de Castellano, he notado en cada alumna la influencia de los padres en cuanto a la lectura. Los papás que leen lo transmiten a sus hijos y ellos tienen mejor comprensión, redacción y ortografía.

Mi casa está llena de libros. Es el patrimonio de la familia.

Cuando quieras, vienes y eliges los que aún no has leído.

Besos.

29 julio, 2008 00:06  
Anonymous Anónimo said...

Aprendí a leer a los tres años y no era raro pedir libros de regalo para Navidad; no es que mi padre se caracterizara por ser un gran lector...pero sí me incentivó la curiosidad por saber lo que pasaba en el Mundo.

Hace tiempo no he leído libros frescos si no que he releído los que ya tengo en mi biblioteca...pero a ver si en este tiempo de vacaciones aprovechó de comprarme algún libro usado, el cual no debe de ser mirado en menos si ha sido tratado con cariño.

Lo que sí leo mucho es la prensa y Selecciones...salvan bastante y, aunque leas la misma historia cinco veces, te enganchas igual. En parte, aunque se diga que no es lo mismo, he aprendido mucho con la lectura de Blogs...me engancho en los temas y comento.

Saludos afectuosos, de corazón.

29 julio, 2008 11:18  
Blogger Mr. Magoo... said...

Sin duda alguna es la mejor terapia, y eso nos llega de familia. Ambos padres leian, pero sobre todo mi mama, a cada rato que tenia libre, de religion la mayoria pero libros al fin y al cabo. Ahora, mi enano menor pretende leer libros y eso me da un gusto enorme, quiero dejarlos eso y mas, y para mi, que tambien sean un balsamo para mi alma en momentos tristes.
Un abrazo.

29 julio, 2008 11:34  
Blogger Toronaga said...

Te felicito por este gran artículo, que hace que la gente siga leyendo y, traspasemos nuestra afición a los demás.

30 julio, 2008 12:18  
Anonymous Anónimo said...

recuerdo que mi padre me castiga leyendo, me hacía leer el periodico enterito, luego me empezó a gustar tanto que cuando me portaba mal, me castigaban con no leer.


precioso post, mil besitos.

30 julio, 2008 12:30  
Blogger  kotto said...

sita angelica saludos para ute

30 julio, 2008 13:23  
Blogger Sandra S. said...

Leer, una gran pasión, me encanta cualquier lectura, todo es gratificante para mi vista :), yo soy la que les leía los libros a mis hermanos en el colegio porque a ellos no les gustaba, soy la que en conjunto leemos los libros que le toca leer a mi sobrino...en fin, leo, leo y leo :)
Como ves, estoy de vuelta, y me alegro....ya me puse al día con tus post...asi que nos veremos más seguido...
Cariños amiga, cuidate

31 julio, 2008 17:17  
Blogger MNB said...

¡Qué lindo lo que dijo Angelus!

Besos.

01 agosto, 2008 13:36  

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