miércoles, diciembre 17, 2008

Desenmascarándome

Varias veces de mi vida, mi tía se ha enojado conmigo. Cuando eso sucede echa afuera todo lo que siente y me lo lanza en la cara. Siempre dice que ella se postergó por culpa nuestra... que dio todo por nosotros y nosotros somos unos “mal agradecidos”. Dice que no la queremos y que sólo estamos con ella por interés. Si lo dice será porque ella está con nosotros por interés, más que interés material es interés afectivo (en el caso de ella). Yo no podría decirle a un hijo que está conmigo por interés. Ella dice que por nuestra culpa ella no se casó o no hizo una vida junto a alguien. Yo sé que eso no es así, que si ella se quedó sola y solterona, no es porque hubiésemos estado nosotros, sino porque ella quiso. Lo mismo pasa conmigo, si estoy sola es porque yo así lo he querido y he cerrado la puerta a las oportunidades a causa de mi exigencia y de mi modo de ver las cosas. Mi tía nos culpa, cuando nosotros éramos niños, tres, cinco y seis años. Nosotros no elegimos que ella nos criara y se hiciera cargo de nosotros. Nosotros no pedimos que mi papá nos llevara a vivir con su mamá y su papá y con ella. Nosotros no elegimos nada. Las cosas así se dieron y no pudimos elegir. Entonces ella nos crió a su manera, de una manera dura. Cuando me saca en cara lo que pasó me molesta, ya no me hiere. Lo ha dicho tantas veces que me ha curtido la epidermis. Sus palabras ya no me hacen llorar, pero si calan hondo... y duelen.

Ella ganó un premio en su empresa cuando trabajaba, hace más de veinte años. El premio fue como la “Mejor Funcionaria”, premio que otorgaban todos los años a un empleado de la empresa. Consistía en dinero en efectivo y un galvano recordatorio. El premio lo invirtió en mí. Me pagó un preuniversitario y yo lo desperdicié porque no estudié. Yo no pedí que me lo diera y ella sabía que yo era mala para el estudio. El otro día, me volvió a sacar eso en cara, junto con otras cosas: “Si estás así es porque no estudiaste y te farreaste la oportunidad”, así me dijo, y tiene razón. Yo maduré (si es que maduré) a destiempo. Llegué tarde a la repartición de maridos. Salí al mundo exterior cuando todo ya estaba repartido y todos estaban emparejados. Tarde me di cuenta que había que estudiar para ser alguien en la vida.

Yo siempre fui rebelde. Siempre llevada de mi idea (igual que mi tía). Cuando era chica me amurraba y no hablaba, eso fue hasta avanzada edad. Era orgullosa y rencorosa. Ahora creo que ya no soy así, me di cuenta que el orgullo y el rencor no sirven para nada, sólo sirven para endurecer mi corazón y yo no quiero un corazón duro e insensible. Mi vida de niña fue dura. No tengo ningún recuerdo de mi mamá hacerme cariño. Recuerdo cuando ella me peinaba y me tironeaba el pelo como con furia, o rabia, y a mi me dolía y me hacía llorar toda vez que me cepillaba el cabello. Los únicos recuerdos cariñosos que tengo son de mi tío Juan (el que nos regalaba libros), que me regaloneaba acariciándome el cabello para hacerme dormir. Y mi papá que siempre estaba dándome besos y abrazos (pero sólo besos y abrazos, nunca una palabra para decirme que hacía algo bien ¿será que hacía todo mal?). Cuando nos fuimos a vivir con mi tía ella tenía un genio endemoniado. Siempre estaba enojada, siempre gritaba y nos pegaba. Y yo, era la que más recibía la violencia con mi rebeldía. Y mi tía me dijo: “Acuérdate que érai harto porfiada, y que si te pegaba era para que entendieras porque eras harto dura”. Si, pero hay otros modos de enseñar. Y me puse a pensar que ella nunca me demostró cariño (de ternura, cariño físico, cariño verbal), sino que siempre me cacheteaba para que entendiera y me agredía verbalmente diciéndome: “soy tonta o te hacís?”. Yo odiaba que me tratara de tonta y creo que hasta cierta edad en cierto modo dudé de mi inteligencia. Ella siempre me apocaba con su trato. Vivía diciéndome que era guatona y que no comiera tanto, eso ¿causa traumas? ¿provoca complejos? Talvez es malo que ahora lo recuerde, pero ella se justifica diciéndome que si fue violenta fue porque yo no entendía. Pero, ¿alguna vez se ha preguntado porqué yo era así? Mi papá cuando estaba recién separado me hacía cantar. Era la gracia de la niña, y me hacía cantar en público. A mí me daba vergüenza, siempre he temido al ridículo, nunca me ha gustado que se rían de mí y por eso creo que soy una persona tímida. No me gusta que me miren porque me ruborizo. Y yo cantaba: “Yo, soy rebelde porque el mundo me ha hecho así, porque nadie me ha tratado con amor, porque nadie me ha querido nunca oír. Yo, soy rebelde porque el mundo me ha hecho así...” Hasta ahora realmente no había puesto atención a la letra. A los cinco años cantaba sin saber o entender lo que decía. Y si mi tía dice que yo “no entendía, era porfiada y burra” se debe a que no me trataban con amor. Se debe a que nunca fue capaz de decirme, bien, hiciste bien al hacer esto o lo otro. Cuando cocinaba desde los doce años jamás me encontró un almuerzo rico, siempre dijo está más o menos y eso también me hería. A veces lloraba en las noches porque me sentía incomprendida. Yo quería jugar a los doce años porque me sentía una niña y ella me mandaba a hacer cosas de grandes... cocinar, hacer aseo, hacerles las camas a los chiquillos. Ellos no hacían absolutamente nada, y se levantaban a jugar cuando yo tenía que hacer cosas. Yo quería jugar igual que ellos todo el tiempo, pero no podía. Y cuando me sentaban en el comedor a tomarme las tablas me pegaban porque no entendía. Mi papá no intervenía en la educación, era mi tía quien enseñaba a costa de lágrimas ¿cinco por cuatro? ¿cómo va a entender un niño a gritos? ¿cómo va a entender si no le explican las cosas con amor? Cierto es que yo soy muy porfiada, pero eso no justifica la violencia o si? Y yo llegaba al colegio con las piernas marcadas por la correa o la manguera y les mostraba a mis compañeras las piernas enrojecidas por los correazos. Eso yo no se lo reprocho a mi tía. Yo no se lo saco en cara cada vez que nos enojamos. Hasta lo entiendo porque yo misma le he dado un correctivo a mi hijo Horacio para que no se hiciera dentro de la casa.

La vida es dura y mi tía dice todo lo que invirtió en nosotros para que seamos mal agradecidos y ¿de qué manera quiere ella el agradecimiento? ¿Quedándonos en su casa para siempre y entregándole un aporte en dinero mensual de por vida? Un padre o una madre no le saca en cara a su hijo todo lo que hizo por él y tampoco le saca en cara sus propias frustraciones para decirle que por su causa ella no hizo esto y lo otro. Eso es muy feo. Habla de inmadurez emocional.

El otro día me dijo: “te fuiste de la casa y no me diste ni un peso más y me dejaste cuentas que tuve que pagar” Cualquiera que lee esto pensaría que me fui dejándole deudas a mi nombre que ella tuvo que pagar. Yo no seguí pagando el cable si yo ya no vivía en esa casa. Yo dejé de pagar la cuenta de la luz porque ahora tenía mi propia cuenta de la luz que pagar. Jamás alguien ha pagado una deuda mía... salvo ahora que ella me paga el dividendo porque yo recibo medio sueldo. Pero eso también me duele porque algún día también me lo va a sacar en cara. Porque ella ha hecho muchos sacrificios por nosotros ¿y los sacrificios que yo hice por ella? Yo invertí mucha plata en su casa. Yo gasté todos mis ahorros para ampliar la casa y hacer un segundo piso. Le puse cerámicas a toda la cocina, le cambié las cerámicas completas del baño en sus paredes y su suelo. Le compré los dos vanitorios de los dos baños, puse la cerámica del baño de arriba también. Puse la luz en el pasillo de la casa, ayudé con el financiamiento del barbecue, ¿todas esas inversiones no cuentan como sacrificio para ella? Y capaz que el día de mañana también me saque en cara la ayuda que ha hecho en mi casa. Me da rabia su pensamiento egoísta y materialista. Todo se mide en base a la plata y el cariño que se demuestra no vale nada para ella. Y si no se demuestra de la manera que ella quiere tampoco es válido.

Ahora está en Coquimbo. Tuvo una pelea heavy con Iván (y de esa pelea salió todo lo anteriormente descrito). Él está saliendo con alguien y ella no quiere, porque no quiere quedarse sola, vivir sola, vivir sin depender de alguien. Entonces se fue a Coquimbo como una manera de demostrarse que si puede vivir sola y como forma de castigarnos un poco yendo a pasar la Navidad y el Año Nuevo por allá lejos de nosotros. Hasta antes de que todo esto pasara, yo estaba preparando un post..

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La Cena de Navidad

Hace cinco años llegué a vivir a Quilicura, a mi casa propia. En todos esos años, nunca pasé una Navidad o un Año Nuevo en ella. Los regalos nunca han esperado bajo mi árbol de Pascua para ser abiertos. El arbolito siempre estuvo desprovisto de regalos y la casa tampoco fue adornada con gran ahínco, ¿para qué si me iba a pasarlo fuera?

Este año, será DIFERENTE. Después de un pésimo año laboral (aunque no ha sido tan pésimo, puesto que si estuviera cesante sería lo peor. Por lo tanto, dejémoslo en un mal año), después de un mal año le he dicho a mi tía: “si no vienen a pasar la Navidad a mi casa, yo no voy a ninguna parte”, aunque eso implique acostarme temprano como cualquier día del año. Mi tía y mi hermano aceptaron (a regañadientes) ir a pasarlo conmigo y eso ya es un gran acontecimiento para mí. Eso significa preparación de muchas cosas, significa pensar con antelación para que todo salga perfecto y estos últimos días los he dedicado a mi primera celebración de Noche Buena.

Tengo ganas de hacer cosas, estoy con energías y quiero hacer hartas cosas. Pero hacer una celebración no es cosa de un día para otro, no... requiere de grandes preparativos y de tiempo para ejecutarlos.

Sábado 22 de Noviembre: La elección del Menú.

Elegir un menú tampoco es cosa fácil, si consideramos que mi hermano y mi tía son gourmet para sus cosas, por lo tanto no puedo llegar y hacer un pollo asado, tengo que elegir algo para “sorprenderlos” y para ello saqué un cuanto hay de revistas y libros de cocina, en los que he buceado para encontrar la propuesta perfecta.

Siempre que elijo un menú, hago una lista de los ingredientes a utilizar. Luego pienso en qué lugar los puedo encontrar para ver qué día puedo ir. En este caso, a parte del menú he decidido hacer: Pan de Pascua, chocolates y torta.

Los chocolates los voy a hacer porque como no tengo dinero suficiente para hacer regalos, regalaré una cajita de chocolates caseros. La cajita es austera, cuatro a cinco chocolates de distintos sabores (más adelante indicaré el detalle de ellos acompañados con sus respectivas imágenes captadas por mí obviamente).

Miércoles 26 de Noviembre: Visita al casero frecuente.

Hace años que no iba a visitar a mi casero de frutos del país. Desde que me fui de la casa de mi tía dejé de hacer tortas y pasteles. Antes iba en el metro hasta Cal y Canto y caminaba hasta casi llegar a Recoleta. Ahora me bajé en la estación Patronato y caminé en retroceso hacia el Río Mapocho. Me metí en el pasaje y con horror descubrí que el negocio de mi casero se había incendiado. Al ver su local casi me morí de la impresión, no lo podía creer. ¿cuándo ocurrió que no supe? ¿qué sería de mi caserito? Me lo imaginé bajo las llamas en una imagen horrorosa y espantosa, salí del pasaje y caminé hasta Recoleta ¿dónde voy a comprar ahora? Mientras pensaba en eso vi una micro que llegaba hasta el centro, me puse a esperar una e ir al siguiente lugar (DISA) según la lista de necesidades. Seguía pensando donde iba a comprar las nueces, las pasas y almendras que estuviesen a un precio razonable dado la época del año. Entonces se me iluminó la ampolleta y me dije, talvez encuentre otro lugar donde comprar por aquí cerca, me devolví al pasaje de mi casero y pasé al siguiente, pero al llegar al siguiente y leer el nombre de la calle “Trieste” vi que había entrado al pasaje correcto, y que el otro no era el de mi caserito, ¡uy! El alma se me vino al cuerpo, casi corrí de emoción hasta llegar a un localcito que tenía a la vista los frutos más deliciosos, olía a canela, olía a vainilla, a anís, a pimienta... el casero me saludó tan afable como siempre, que gusto verlo, después de tantos años, estaba igualito y tenía un gatito adolescente, peludo blanco con negro de mascota. Mientras mi casero atendía a los anteriores a mí, yo me entretuve jugando y acariciando al gatito. ¿A como están las nueces? Estaban carísimas. Tenía nueces partidas más baratas, pero no hay caso conmigo, me gusta lo bueno aunque sea caro, elegí la nuez mariposa, la más grande y linda. Tuve que obligarme a comprar sólo ¾ de kilo porque sólo llevaba 12 lucas como tope de gasto. Entonces probé (a instancias de él porque si él no me dice yo no pruebo), las pasas y las ciruelas sin carozo. Compré las nueces, medio kilo de pasas rubias, medio de pasas corinto, un cuarto de kilo de almendras, un cuarto de ciruelas blandas (a las que le haré un tajito para rellenarlas con un trocito de mazapán y luego bañarlas con chocolate), un cuarto de kilo de cerezas confitadas y me alcanzó hasta para 100 gramos de pimienta negra entera (aunque el caserito me rebajó unas chauchas también). Al fin sacaré el pimentero que me regaló el Ivancito en otra Navidad y le voy a dar uso antes de la ampliación de mi cocina. Las cosas las guardo para usarlas en el momento preciso. Me fui feliz con mi compra y me despedí de mi casero quizás hasta qué año más.

Jueves 27 de Noviembre: DISA

DISA es un local especializado en comida y repostería, donde venden productos a granel y al detalle. Está ubicado en el centro de Santiago. Allá llegué tempranito antes de irme a la oficina, ejem... no tan tempranito recuerden que llego a las diez. Compré cobertura bitter y de leche para fundir, y azúcar impalpable para hacer las trufas.

Miércoles 3 de Diciembre: Cherry

Cherry es otro local de repostería que está ubicado en Manuel Montt, ahí compro algunas esencias y otros productos de importación, como la Vainilla incolora para saborizar el merengue y otros productos de difícil ubicación como la chancaca blanda o el estabilizador de crema. Compré Chancaca, un molde para chocolates (porque necesitaba otro), extracto de Vainilla y las cajas para los chocolates.

Por la tarde fui al supermercado a ver si encontraba salmón ahumado en láminas y saber su precio para comprarlo más adelante, lo mismo el queso crema, voy a hacer una tarta con estos elementos.

........................................................ (hasta aquí lo que llevaba escrito hasta antes el día “D”)

Ahora ya no quiero seguir escribiendo ni de esto ni de nada. Aunque los preparativos de Noche Buena siguen en pie ya no es igual el entusiasmo. Igual haré cositas ricas para mis invitados pero sin mi tía no es lo mismo.

He hablado con mi tía, ya está mejor, más tranquila... pero a mí me afectó mucho todo lo que pasó. Tuve unos días horribles, entre lágrimas de mi hermano y mías y de ella también. Y este estado de ánimo me lleva a decirles lo siguiente:

Queridos amigos: Siento que la Señorita Angélica ha cumplido un ciclo de su vida. Este blog nació en un afán de contar mis peripecias, mis sentimientos, mis situaciones de vida, todo enmarcado en un deseo incontrolable de escribir... un anhelo de volcar al papel mis palabras y todo lo que quería expresar. He escrito de tantas cosas, como es la vida. Y me he sentido enriquecida en cada comentario (bien intencionado) que me dejaron (porque también los hubo de los otros). Sentí en cada respuesta que mi misión de comunicadora estaba siendo completamente percibida por todos ustedes. Hoy me siento cansada. Los problemas laborales me dejaron sin Internet desde abril, lo que ha significado una lejanía de mi casa (mi blog). Ya no tengo ganas de actualizar. Ya no pienso en lo que publicaré en el próximo post y no es que se haya agotado la creatividad (creo que tengo para rato), sino que es puro agotamiento intelectual. Por lo tanto, y considerando la necesidad de un tiempo de sanación, es que he decidido finalizar este espacio. No sé si será cerrado por mucho o poco tiempo. No sé si actualizaré otros espacios que tengo, no sé si volveré a abrir este mismo, nada sé por el momento, sólo sé que quiero terminar el tejido que estoy haciendo y que me dedicaré al descanso, al cultivo de mi jardín y a la lectura de los libros que me presta mi hermano. Necesito conocer otras cosas. Necesito cambiar mis pensamientos hacia otros rumbos. Necesito desintoxicarme para continuar. Con toda esta trifulca que se ha armado hasta me he sentido sola. He sentido la falta de un hombro (hombre) en el que apoyarme para llorar. He sentido que de repente (muy de repente), necesito alguien que me acaricie con ternura. Y he descubierto también que puedo vivir perfectamente sin Internet. Gracias a Dios tengo una amiga maravillosa con la que puedo contar siempre, en las buenas y en las malas y ella me ha apoyado y me ha prestado su oído para llorar en él.

Hasta pronto queridos amigos. Cada vez que pueda, pasaré a visitarlos para saber como van, porque no quiero perder los pequeños lazos de amistad que se han ido formando a través de este espacio. Los quiero un montón. Y como dijo Pedro Vargas: “Muy agradecido, muy agradecido, muy agradecido”.

Foto: Esta Cala roja me la obsequiaron de regalo de Pascua, ahora pertenece a mi jardín.

Feliz Navidad y un Año nuevo mejor que el que se va. Hasta siempre y para lo que me necesiten no duden en escribirme, mi casilla siempre estará abierta para ustedes.

sábado, noviembre 29, 2008

La Fotografía II

Las siguientes son imágenes de mi casa. Así es por dentro…

Mi dormitorio:

Soy de gustos caros. Este amoblado de dormitorio me costó medio millón de pesos. Lo pagué en cómodas cuotas, y es algo que me pone contenta cada vez que lo miro. El cuadro que está sobre la cabecera de la cama lo pintó con acuarela mi sobrino Diego (pintando a mi sobrina Claudia), cuando él tenía 10 años y ella 5. Yo lo mandé enmarcar para que resaltara e hiciera juego con el colorido del respaldo y los veladores.

La cocina:

La cocina es mi lugar preferido (después de mi dormitorio porque ahora estoy muy floja). Aunque es espaciosa, y la elegí (la casa) precisamente porque me pareció grande (la cocina), la quiero ampliar para poder hacer mis preparaciones con comodidad. El lavaplatos pienso cambiarlo por uno doble, y pretendo poner muebles murales.

El refrigerador me lo regaló mi tía Haydecita con mi hermanito cuando recién me instalé en mi casita. Las figuritas del refri las he ido coleccionando de a poquito, y la mayoría son de afuera.

El comedor:

El cuadro de fondo me lo regaló la tía Ester, la que hace las manualidades, las muñequitas para las niñitas de Andacollo. Me lo llevó cuando fue a conocer mi casa, hace ya casi cinco años. Ella lo pintó y yo tengo que mandarlo enmarcar en algún momento.

El Sofá cama: Este sofá lo compré cuando vivía en casa de mi tía. Lo compramos para que durmieran las visitas que se van a quedar a la casa de ella. Es una cama nido en realidad porque abajo tiene una cama con ruedas. Cuando me fui me lo llevé y lo tengo provisorio en el living, hasta que pueda comprar un sofá como corresponde.

Esta es mi puerta principal vista desde adentro.

El baño: También quiero hacer algunos cambios en el baño, quiero cambiar el lavamanos por un vanitorio y la ventana que abre hacia afuera la quiero cambiar por una de dos hojas.

El jardín:

Este es el patio. Mi tía está de modelo al lado del espino. Me gustan los espinos por su aroma y su colorido. Esta es la segunda vez que florece con fuerza. La primera vez que vi las flores en mi espino fue cuando las dió todas para el lado de mi vecina y ni una para mí. Afortunadamente este año estaban todas las flores hacia mi jardín.

Estas flores están en el antejardín y me las regaló mi tía (las papas para plantar).

Tengo un membrillo que me regaló una ex colega de Chilesat, la Vicky. Este año a pesar de lo malo que ha sido para mí y creo que va a terminar más malo de lo que empezó, hubo algo bueno... eso fue que mi membrillito floreció por primera vez. Cuando vi sus flores saltaba de emoción. Le tomé hartas fotos. Un día el casero de las plantas me fue a dejar unos sacos de tierra de hojas y me dijo que tenía mucha ramas, que le cortara unas pocas para que se desarrollara mejor... entonces tomé la tijera y empecé a podar, pero antes miraba bien la rama a podar para no cortar una con su precioso fruto que ya estaba formadito. En eso estaba cuando zaz! le meto tijera y le corto la ramita que tenía el membrillo más grande... cosas que me pasan cuando corto a tontas y a locas.
Desgraciadamente y como es primerizo ahora no le veo ningún fruto en sus ramas, así que parece que tendré que esperar otro año más para gozar de sus frutos. El damasco que tengo sí que tiene dos damasquitos ahí creciendo, estoy impaciente por comérmelos (a los damascos).

¿Alguna vez han visto la flor del ciboulette?

Se las presento. Es bellísima. No tenia idea que el ciboulette florecía.

Y esta última es la luna vista desde mi antejardín.

Las subí en grande para que las vean mejor al pincharlas.

martes, noviembre 11, 2008

La Fotografía

La fotografía también es una forma de arte. A mí me gusta demasiado. Quisiera fotografiar todo y a todos. Y me gustaría volver a hacer un tour por el Sur de Chile en verano, para retratar los paisajes y lugares que algún día retraté. Fotografiaría las hortensias azules de Frutillar. Las rosas de Puerto Varas, el Volcán Osorno, el Lago Todos los Santos, la ruca Mapuche, las flores de madera de Villarrica, la plaza de Temuco, la feria de Angelmó, etc.

También quisiera volver a Uruguay y tomar nuevamente estas imágenes con mi cámara nueva (pínchenlas para verlas en gigante).

1. Dedos: Playa Brava, Punta del Este.

Esta obra maestra la hizo un chileno, Mario Irarrázaval. Este escultor ha hecho varias manos en distintos lugares del mundo. Existe una mano en nuestro desierto de Atacama, pero la nuestra ya tiene diversas inscripciones como: “Al Lucho le gusta el pi..”, como buenos chilenos debemos dejar nuestra huella en todos los monumentos que encontremos.

2. Las azaleas: Colonia del Sacramento.

Nunca vi azaleas más grandes que esta. Estaban en las calles, como también vi muchos claveles en flor enganchados en los árboles de las plazas. Uruguay es un país muy bello, lleno de flores, con muchos parques y árboles. Alguien me dijo una vez que era uno de los países donde había más árboles.

3. El Palacio Salvo: Montevideo.

Aunque Mario Benedetti, diga en su obra “La Tregua” que es un edificio feo... a mí me parece maravilloso, espectacular... por eso quisiera retratarlo en todo su esplendor con una cámara que pueda tomar todos los detalles de sus ventanas y de sus formas. Tengo el Palacio Salvo en todas partes, hasta en un imán pegado en mi refrigerador.

4. El Puente de la Barra: No recuerdo donde está, es rumbo al Faro San Ignacio. ¿Pasado Punta del Este será?

El puente tiene la forma de un tobogán. Cuando llegamos cerca de él Gonzalo me dijo: “prepare la cámara”, yo llevaba la filmadora con la que grabé casi todo el camino, desde que me subí al avión en Santiago, hasta que me volví a bajar en Santiago. Son dos puentes, uno de ida y el otro de vuelta. Cuando yo apreté el REC, Gonzalo echó en marcha el auto y se lanzó sobre el puente, yo sentí la sensación del vértigo subiéndome por el estómago hacia el cuello... él se reía jajaja. Yo no sabía que era así y me impresionó muchísimo. Como buena niña que soy, le pedí a Gonzalo que pasáramos de nuevo, así es como pasé dos veces de ida y dos veces de vuelta. El puente de ida (hacia el faro) tenía más pendiente que el otro, y fue el primero que construyeron.

5. Atardecer. Montevideo.

Creo que en mi vida he visto arreboles más bellos que los que ví allá en Uruguay. Me fascinaron los atardeceres en Piriápolis, en Colonia, en Montevideo. Me encanta la combinación de nubes y sol, y eso sólo lo he visto allá. Junto a la filmadora y la cámara (de rollos de 36 fotos), también tomé diapositivas con otra máquina y eso sí que es ESPECTACULAR. Sin duda fueron momentos muy felices y gratos para mí. Ahora los recuerdo con mucho cariño y nostalgia.

A continuación otras fotografías:

6. La última cena de Marilyn.

Este es un cuadro que me encontré en un restaurant ubicado en Agustinas con Brasil. Mi hermano Héctor, experto en cine, se supo a todos los personajes que aquí aparecen. El gordo y el flaco, Elvis Presley, Clark Gable, John Wayne, Charles Chaplin, James Dean, Hampry Bogart, Fred Aster, Cary Grant, Frankenstein y Marlon Brando.

7. Animales.

Abejorro

Abejorro sacando néctar de los cartuchos (perritos) de mi tía. Le quedaba el puro potito afuera a pesar de lo guatón que era, y movía su colita como para darle impulso a la succión. Cuando era niña me gustaba apretar los cartuchos para que se abrieran igual que un perrito.

Incubación

Esta es una rama de mi romero. Había un bicho que se estaba formando, lo dejé crecer sin saber qué sería. Me moría de la curiosidad por saber si era una oruga. Al final ni supe cuando nació. Ayer regando mis plantas me di cuenta que ya no estaba. A propósito de romero, he podado el arbusto y le traje a mi tía mucho romero. Para cocinar carnes al horno es delicioso y para ponerle a las papas al horno. También lo uso mucho en las cazuelas, mmmmmmm.

Mariposa

Esta mariposita estaba posada sobre una hojita de violeta. Me costó tomarla porque se movía mucho.

El león

Este leoncito lo capté sobre el marco de la puerta de una casa, en esos edificios antiguos que una ve por Santiago.

8. Mis niños

Horacito me acompaña cuando cocino.

Horacito se banquetea.

Horacito en brazos de mi tía.

Mi hijo adoptivo.

Este niño me conquistó de la manera más tierna. Resulta que todos los días se dejaba caer por mi terraza (venia de la casa de al lado de los pies), y siempre venía a comerles la comida a mis bebés, entonces él se ponía a comer como huerfanito. Yo siempre lo correteaba, hasta que un día era tanto lo que iba a comer el alimento y yo en vacas flacas, que tomé los platos de mis niños y los puse en mi dormitorio, con la puerta semi junta. Los tiestos quedaron al lado del closet a los pies de mi cama, y la abertura de la puerta era un espacio suficiente para que mis hijos entraran y salieran del dormitorio. En eso me puse a leer mi libro y de pronto, ensimismada en la lectura escucho un crunch, crunch, crunch… levanté el libro y vi a mis pequeños sobre la cama, ¿quién era el que comía entonces?, me levanto un poco de la cama y se me arranca mi hijo adoptivo… me dio tanta risa lo patudo que fue que desde ese día cada vez que lo veo lo llamo para hacerle cariñito.

Ambrosia descansa.

Esa patúa no hay caso que duerma en otro lado que no sea en mi camita.

Ambrosia asustada de mi tía.

Rayito (esta foto la tomó Iván con su cámara nueva).

Esta historia continuará...

viernes, noviembre 07, 2008

Miguel Gallardo



Hoy Tengo ganas de ti

Fuiste ave de paso y no sé por qué razón,
Me fui acostumbrando cada día más a ti,
Los dos inventamos la aventura del amor,
Llenaste mi vida, y después te vi partir
Sin decirme adiós, yo te vi partir.
Quiero en tus manos abiertas buscar mi camino,
Y que te sientas mujer solamente conmigo
Hoy tengo ganas de ti, hoy tengo ganas de ti.
Quiero apagar en tus labios la sed de mi alma,
Y descubrir el amor juntos cada mañana,
Hoy tengo ganas de ti, hoy tengo ganas de ti.
No hay nada más triste que el silencio y el dolor,
Nada más amargo que saber que te perdí
Hoy busco en la noche el sonido de tu voz,
Y donde te escondes para llenarte de mi,
Llenarme de ti, llenarme de ti…
Quiero en tus manos abiertas buscar mi camino,
Y que te sientas mujer solamente conmigo
Hoy tengo ganas de ti, hoy tengo ganas de ti.

Me gusta Miguel Gallardo. Tengo un Cd con sus canciones, y las tengo en el equipo de mi trabajo para escucharlas y también las llevo en mi pendrive, no todo el tiempo, a veces. Y hoy venía escuchándolo, entonces me vino la idea de publicar esta canción que es tan linda y que dice tantas cosas. No es para nadie en especial, sólo para decir que me gusta. Entonces buscando en Youtube la cancioncita, me acabo de enterar de la triste noticia de que Miguel Gallardo murió de cáncer el 11 de noviembre de 2005. Me dio mucha penita enterarme de este acontecimiento que estaba dormido en mi inconsciente, porque talvez escuché la noticia de su muerte y no la retuve en su momento. ¿Será que con los años me estoy olvidando de las cosas? O ¿será que soy yo quien pongo atención sólo a lo que me interesa? Más lo segundo que lo primero creo yo. Bueno, el caso es que este 11 de noviembre se cumple un año más de la muerte de este cantante que hizo sentir a muchas personas con sus letras, incluida yo.

viernes, octubre 31, 2008

El vuelo de un Cometa Amarillo

Conversación entre mi hermano Iván y yo:

Yo: Gordi? ¿En qué año empezó el Héctor a escribir su “Autobiografía de un Árbol Genealógico incompleto? ¿Fue cuando vino el Jaime y trajo su libro? (el Jaime es un primo que se fue a Brasil y vino de visita hace unos años, junto con él traía un libro de regalo para mi tía, lo escribió él y en el contaba algunas vivencias de su infancia en la casa de mi abuelita, la mamá de mi tía y mi papá).
Iván: Si parece que ahí empezamos a escribir. Pero yo empecé antes cuando hicimos
La Anécdota del Milenio".
Yo: Ah! Pero yo empecé antes en el año 2002 cuando empecé a escribir mis historias.
Iván: Pero yo empecé mucho antes.
Yo: ¡Ah verdad! Cuando escribiste “Un Extraterrestre venido de la Tierra”.
Iván: Si poh.
Yo: Ah, tú empezaste cuando estábamos en la escuela y escribías tus poemas.
Iván: Mmmmm (exclamación de aprobación).
Yo: Pero yo empecé antes cuando hice la historia de Jorge Bobadilla cuando estaba en la escuela… (Jorge Bobadilla era un cabro que me gustaba y yo hice mi primera historia inspirada en él).
Iván: Mmm, si.

Lo que quiero decirles con esta pequeña introducción es que a los tres hermanos nos gusta leer y escribir. Los tres redactamos de forma muy parecida. Héctor está escribiendo un libro titulado “Biografía de un Árbol genealógico incompleto”, Iván está escribiendo su “Antibiografía”, y yo empecé escribiendo mis vivencias, las que nunca terminé y ninguno de los tres ha terminado de escribir su libro.

Iván también escribe con mucho sentimiento, ahora publicaré algo de su creación (estoy autorizada para publicarlo), a ver qué les parece. Juzguen ustedes…

El vuelo de un Cometa Amarillo

Viajó a través del tiempo en la cola de un cometa amarillo, una ola de aire en el espacio lo transportó flotando al que sería su hogar, vino de un distante lugar y siendo muy pequeño eligió donde él viviría, y eligió bien.

Ahí está el gatito que llora… – Dijo Haydée descubriendo donde estaba un gatito que había llorado durante toda la tarde de un domingo de Noviembre.

El gatito que se encontraba en un techo vecino al oír la voz inmediatamente corrió (voló) hasta el techo de la casa de Haydée.

Al fin después de su largo viaje a través del espacio encontró donde detenerse, la cola del cometa amarillo donde viajó tiñó su pelaje de su mismo color, y al comienzo le costó ajustar su maullido al sonido del mundo al que había llegado (un llanto estridente y fuerte).

Desde el techo de Haydée clamó por ser bajado, pero ni Haydée ni Iván querían criar más gatitos…

Con inusitada valentía y el arrojo que lo caracterizó toda su estadía en el planeta Tierra, el gatito se lanzó al toldo que ensombrecía la terraza de la casa, una vez ahí ya no quedaba más opción que bajarlo.

A Iván le correspondió bajarlo, lo tomó en sus brazos y descubrió que se trataba de un gatito macho, pero también observó que el gatito estaba herido.

Tal vez en la refriega del viaje el roce con algún meteorito dañó su pancita, tal vez en alguna otra galaxia se detuvo a jugar con algún amigo (se trataba de un gatito muy amistoso y de muchos amigos) y en el juego él mismo y sin querer se causó esa herida.

- Tiene la guatita herida – Dijo Iván.

- Sácalo de aquí – Dijo Haydée a quién le daba cosa ver sangre o cualquier tipo de heridas.

Finalmente Iván lo llevo a la cocina donde con mucha hambre el gatito se puso a comer de la comida de Rayito (la gata de la familia).

¿Cuánto había durado el largo viaje del gatito a través del espacio que tenía un hambre casi insaciable?, ni bien olió el alimento, comenzó a devorar del plato de la rayito, después continuó su maullar todavía sin ajustar al sonido de la Tierra.

Pero el gatito no podía quedarse en casa, y eso ya estaba decidido, por lo demás se hacía casi imposible que hubiese llegado solo por los techos, sin duda algún vecino lo dejó echado a su suerte en el techo de la casa, y a juicio de Iván eran ellos quienes debían criarlo, por lo que tomándolo nuevamente, lo dejó en la muralla que unía las dos casas…

El frío del espacio y el calor del cometa en que había llegado, habían curtido su cuerpo, y el gatito resistiría cualquier prueba a la que se le pusiera en ese pequeño planeta, por lo demás él ya había elegido con quién debía quedarse.

Así pasó toda la noche echado en la muralla, dándose calor con su propio cuerpecito delgado y pequeño, desnutrido y falto de calorías, pero no importaba él sabía que resistiría…

Por la mañana Iván levantándose para ir al trabajo, vio que el gatito se encontraba en el mismo lugar en donde lo habían dejado, apiadándose de él, lo bajó nuevamente para que comiera en la cocina, rayito al verlo se asustó y le lanzó un rugido en prueba de desaprobación de su venida.

Una vez que el gatito se alimentó Iván lo dejó en una cajita de zapatos con una toalla para que lo abrigara, en la terraza de la casa luego se fue a bañar, al salir de la ducha el gatito no estaba.

Con su poder extraterrestre voló hacía la muralla donde había dormido toda la noche, tal vez siguiendo a su tan querido sol.

En la tarde Iván recibió un llamado telefónico de Haydée, en la que le decía que el gatito no se podía quedar, además tenía la guatita tan herida que a ella le parecía que alguna tripita se le iba a salir a través de su tajo, sin embargo lejos de tomar esa última decisión el gatito se quedó.

- ¿Cómo estás Kriptón? – Le dijo Iván cuando llegó, en una abierta ironía hacía los vecinos que lo habían botado…

Esa noche se dejó a Kriptón en su cajita de zapatos y abrigadito para que tuviera calor, pero Kriptón era un gatito independiente y quiso dormir donde el decidiera, al levantarse Iván lo encontró durmiendo en la caja de los detergentes de Haydée.

Por la noche fue llevado al veterinario donde le vieron su herida, como llevaba tanto tiempo con ella lo aconsejable era tratarla así como estaba, entonces hubo que comprarle un spray desinfectante y uno cicatrizante, como era un gatito muy simpático la doctora le echo gratis un liquido para las pulgas lo que le duró durante varios meses…

Y eligió el lugar para dormir diariamente, era uno de los sillones mas queridos de Haydée pero del que él dispondría de aquí en más como él quisiera.

Hubo si que poner un chal en el sillón, pues un remedio que se le recetó para cuidar su pelaje lo dejó con una diarrea en la que manchaba todo lo que él tocaba, pero aun así su experiencia de gatito limpio lo hizo aprender desde pequeñito a hacer sus necesidades en su arena sanitaria.

Tuvo que soportar durante una semana que tanto en la mañana como en la tarde lo tomáramos de su pechito para dejar su panza descubierta y poder echarle su spray, pero era un gatito tan valiente que aguantó todo, y en una semana su guatita ya estaba cicatrizada.

Entonces comenzó su verdadera felicidad, por la mañana se levantaba a jugar con los gatos del sector, jugó con el “Cobreloa” (gato conocido por ser peleador y de pocos amigos), jugó con un gatito peludón de la Rosa de al lado, con un Romano, la Blanquita, y cuanto gato entró en la casa, incluso llegó a jugar con la rayito. Mientras que por las noches se iba a jugar con Haydée e Iván, pero era tan inquieto que cada día había que hacerle pelotas de papel para que el pudiera dejar tranquilos los pies que siempre terminaban muy rasguñados.

Ni bien sentía el sonido del papel al ser arrugado él se sentaba a esperar a los pies de la persona que lo había hecho sonar para esperar que le lanzasen la pelota.

Ajustó su maullido a la frecuencia de la tierra y ya no fue más al maullido fuerte y estridente de antes, ahora era muy poco común que maullara, pero cuando lo hacía era con un tono suave y fino que casi no podía oírse.

En la casa que el había elegido encontró tanto calor y cariño que decidió estacionarse un tiempo antes de proseguir su viaje por el espacio, se sentía tan cómodo que en un afán de ser agradecido con Haydée y también con Iván emprendió la tarea de exterminar los ratones que asolaban el jardín.

Pero el espacio lo reclamaba, el amarillo cometa que lo trajo a la tierra volvía a los diez meses de que llegara, para que Kriptón siguiera su marcha por los confines del Universo.

A pesar de tener muchos amigos en un presagio de lo que meses mas tarde ocurriría Kriptón llegó tan herido de su colita que estuvo varias semanas sin poder levantar su colita.

Así, sabiendo que el destino lo reclamaba Kriptón arrancaba de cada pelea de gatos que escuchaba en el patio.

Una mano vecina, tal vez la misma mano que dejó a Kriptón a la deriva cuando era un gatito, envenenó a nuestro pequeño visitante antes de que cumpliera un año de edad.

- Oye ven a ver que envenenaron al Kripto – Dijo Haydée como a las cuatro de la mañana al oír ruidos en la cocina.

Iván se levantó de su cama para ver como el pequeño Kripto (Kriptón) se estiraba lánguido en la cerámica de la cocina, lo levantó con cuidado pero su cuerpecito ya no respondía, de alguna forma Iván trató de hacer que Kripto (Kriptón) vomitara, pero el veneno ya había invadido todo su sistema, en un movimiento le mordió la mano a Iván y a este no le importó, solo le importaba tratar de salvar la vida del pequeño gatito.

Ya no había mucho por hacer solo esperar hasta que el cuerpecito de Kripto (Kriptón) aguantase, y él escuchó la voz de Haydée, y maulló, y trató de con sus garritas levantarse e ir donde ella estaba, la quería tanto como quería a Iván.

Al levantarse Iván a las seis de la mañana Kriptón parecía ya muerto, Iván lo tocó para tratar de acomodarlo, y el pequeñito exhaló un último suspiro, Iván pensando que aun faltaba para que su amiguito descansara en paz se fue a bañar, y al regresar el pequeño Kripto (Kriptón) ya había emprendido su viaje en el amarillo cometa.

Dejó el cascarón de su cuerpecito en la tierra para que Iván lo acomodase como que estaba durmiendo, de la misma manera en que dormía y le pedía cariños cuando estaba contento en la cama de Iván, y mas tarde Haydée en un último homenaje al gatito que se ganó el corazón de todos, enterró el cuerpecito en un rinconcito de nuestro alegre jardín.

Desde su cometa Kriptón (Kripto) ve el jardín de primavera florecido, saludándolo, de la misma manera en que lo saludó la primavera pasada, y recuerda que siendo un gatito abandonado, desnutrido, y dañado, encontró una familia que lo adoptó, y el gatito, si es que los animales pueden sentir felicidad fue un gatito feliz, y ahora desde el cosmos desde donde había venido, nos saluda y nos deja su recuerdo, el recuerdo de aquel que un día vino en un cometa amarillo.

sábado, octubre 25, 2008

Decepción, Frustración... Rabia

Hace unos días (varios días), participé en un concurso capitalino, más bien participé en dos concursos capitalinos. Uno era de cuentos relacionados con la familia, del cual no tuve nunca ninguna información, tampoco sé si alguien ganó o simplemente se quedaron con los cuentos. Yo presenté mi cuento del abuelito, ése que publiqué hace tiempo. Tuve que sacarlo de la web para que no lo encontraran, tenía que ser inédito y no estar publicado en sitio alguno. Hasta la fecha no he sabido qué pasó con mi cuento y me he sentido estafada, esa es la palabra, me siento estafada. Siento que mi abuelito ya no es mi abuelito porque me robaron el cuento, ya no puedo hablar de él porque ya no es mío. Distinto fue el caso del otro concurso. Ése al que postulé por necesidad, con el deseo de ganarme unos pesos que me sirvieran para solventar gastos, para pagar deudas que tengo debido a todos los problemas laborales que les he contado. Así fue como inventé expresamente para el concurso, tres cuentos de los cuales estaba segura uno saldría seleccionado. Esperé con ansias ver mi cuento entre los finalistas, pero hoy me conecto a Internet a revisar la página y encuentro puros fiascos de cuentos. Si, hablo de picada, estoy muy picada, ahora estoy más tranquila pero tenía tanta rabia, tanta ira, tanta impotencia. Hasta mi tía me reconfortaba con sus palabras “leen por leer y no le agarran el sentimiento y el sentido de lo que leen, es como hablar con una persona que no te escucha”. Antes de pensar en concursar, leí los cuentos ganadores de años anteriores, y simplemente vi cuentos horriblemente malos, frases que presentan como un cuento que la verdad no dice nada. Entonces me dije, si piden cuentos relacionados con Santiago, tengo que situarlo en la ciudad, así lo hice, pero mi esfuerzo de nada sirvió y nuevamente me siento defraudada y estafada. Esto me hace pensar que realmente las personas que eligieron los cuentos dejan mucho que desear y se ve que son faltos de criterio como muchos que andan sueltos por ahí.

A continuación mis ex cuentos…

Peaje

Bajo el puente Cal y Canto, el río Mapocho emite su rugido. Un gato romano, de nombre Román, camina sigiloso por la orilla, donde no lo alcanza el cauce. Una rata se esconde en los recovecos del cimiento. Sabe lo que le espera. El felino es paciente, y esperará lo que sea necesario para darle alcance. Está acorralada. Aún así, prefiere morir bajo sus garras, que arrojarse al turbio y torrentoso río. Es astuta, pero su destino es invariable... es el gato Román, quien domina bajo el puente. Ella osó entrar en sus dominios. Ahora, paga las consecuencias.

El primer Lugar

Quería concursar. No por el concurso, sino por el premio. Había tenido un año difícil en lo laboral. Necesitaba dinero para pagar deudas, mandas y velas para sus Santos. Soñaba con los billetes. Pero la codicia, le bloqueaba el sentimiento. Hace mucho que escribía. Tenía una página Web donde volcaba sus inspiraciones. Pero ahora que había que escribir obligada, los pensamientos desertaban. Esperó y esperó. La fecha límite se aproximaba. El plazo se vino encima, entonces lo decidió: “Voy a contar lo que me pasó. En una de ésas, me saco el Primer Lugar”.

La Plaza de la Constitución

Camino por Agustinas. El semáforo de Teatinos me detiene. ¡Ahí estás! Radiante. Si tuviera que elegir la Plaza más bella de Santiago, tú serías mi elegida: por belleza e importancia.

Me instalo en un banco. El otoño es hermoso en ti. Desde aquí, miro La Moneda. Ella, impecable, con su vestido blanco y sus banderas tricolor.

Me vuelvo hacia Morandé. Allá estaba el edificio de Telégrafos. ¡Cuanta historia tienen tus calles! Si hasta en tu seno cobijaste la mansión de los Carrera. Por tus suelos pasearon los Libertadores y ésa, para mí, es tu más grande virtud.


Francamente, creo que cualquiera de estos cuentos es lejos mejor que los 11 seleccionados. Entonces no me cabe más que decir: ¡¡¡No concurso en ni una weá más!!!

En este enlace los cuentos seleccionados.

lunes, octubre 13, 2008

Quiero bailar Boleros

“...Hace tanto tiempo que te estoy rogando,
hace tanto tiempo que te estoy pidiendo,
que me des un poco de tu dulce aliento,
y tú no me dices ni que si, ni quizá, ni que no.
Como he de poder seguir ahogando el llanto
cura por favor la herida del silencio,
que tu me ocasionas por quererte tanto
y tu no me dices ni que si, ni quizá, ni que no...”

No sé si es curioso o es intrínseco que ocurre a cierta edad. No me gustaban los Boleros ni sabía bailarlos.

Cuando mi papá escuchaba a Los Panchos, a mí me parecía una música triste, como los Tangos. Su música me provocaba sensaciones solitarias, y creía que mi papi los escuchaba porque se sentía solo y esas canciones lo interpretaban.

“...No, ya no puedo pensar que te amé,
es preferible olvidar que sufrir,
no, no concibo que todo acabó,
que este sueño de amor terminó,
que la vida nos separó sin querer...”

Ahora es distinto... quizá ahora, yo misma me siento interpretada en mi soledad.

Tengo ganas de bailar, de bailar apretao y sentir una mano tibia que apriete la mía. Quiero sentirme desfallecer cuando él apoye su mano en mi espalda y me atraiga hacia sí. Quiero bailar boleros y sentir su aliento cerca del mío... sentir su mirada quemante sobre mis ojos...

“...He sabido que te amaba
cuando he visto que tardabas en llegar,
y sentí desvanecer mi indiferencia
al temer que no volvieses nunca más.
He sabido que te amaba
cuando hablas y me miras con pasión,
y apaciguas con tu cálida palabra
el recelo al estar mi corazón.
Recordaba, hace pocos días, decía a mis amigos,
no creo en el amor y no quiero tener más ilusiones,
ver como se burlan si hablas del amor, de el Amor.
He sabido que te amaba
pero es tarde para que me vuelva atrás,
quise ser indiferente un instante
pero sé que no podré dejar de amarte...”

Nunca fui a bailar. Nunca fui a una Disco. Ni siquiera cuando estaba en el colegio. Salvo dos escasas ocasiones en que acompañé a mi prima, y la vez que fui a mi despedida de cuarto medio, con mi hermano Héctor jajajá... más fome que bailar con el hermano. Pero en mi casa no me daban permiso para esas y muchas otras cosas. Me salté varios períodos de la vida encerrada en mi casa, pero lo que no conocía ni falta que me hacía. No me siento arrepentida de esos vacíos existenciales. No era algo que llamara mi atención, aunque en su momento si me sentía atraída por esas necesidades propias de la edad.

Quizá ese salto en el tiempo me ha acarreado trancas que se han manifestado en mi vida actual, en el aspecto amoroso.

“...Ya es muy tarde para remediar todo lo que ha pasado,
ya es muy tarde para revivir nuestro viejo querer,
preferible para ti que olvides el pasado,
ya es muy tarde si tratas de volver
esto no puede ser.
En muchas ocasiones te busqué
y a tus plantas de rodillas imploré,
ya no insistas en reunir tu vida con la mía,
ya es muy tarde si tratas de volver
resígnate a perder...”

No quiero salir a bailar fuera... más bien, quiero bailar boleros en la intimidad de mi hogar... a la luz de las velas, con la brisa nocturna que acaricie nuestras mejillas y nos abrace con la fragancia dulce del espino y de mis jazmines...

“...Une tu voz a mi voz para gritar que triunfamos
el mundo ya se cansó, aquí seguimos los dos
sin renunciar ni ocultarlo.
Porque ocultar nuestro amor, será tapar con un dedo,
la luz inmensa del sol, negar la gracia de Dios,
negar que lo blanco es negro.
Amor nada nos pudo separar,
luchamos contra toda incomprensión,
del cuento ya no hay nada que contar,
triunfamos por la fuerza del amor,
une tu voz a mi voz, para gritar que vencimos
y si es pecado el amor que el cielo dé explicación
porque es mandato divino...”

Ando romántica... ¿o será mi época de apareamiento?

“...Tus besos se llegaron a recrear aquí en mi boca,
llenando de ilusión y de pasión mi vida loca,
las horas más felices de mi amor, fueron contigo,
por eso es que mi alma siempre extraña el dulce alivio,
te puedo yo jurar ante un altar, mi amor sincero,
a todo el mundo le puedes contar, que yo te quiero...”

“Bailar de lejos no es bailar,
es como estar... bailando solos”

sábado, octubre 04, 2008

Momentos

Cuando se toman fotografías o retratos se está inmortalizando un momento, una situación, una imagen que se graba en la memoria y que aflora en el instante mismo de visualizarlas. Uno ve las fotos y sonríe… en otras, se vuelve triste, cuando miras personajes queridos que ya no están con nosotros. Pero este post no es para ponerse triste, sino para disfrutar de la belleza de los “momentos”.

Viajo a Coquimbo constantemente, unas nueve o diez veces al año. He pasado las Fiestas Patrias allá (por segunda vez). Pero aunque uno cargue la máquina fotográfica todo el tiempo y fotografíe los mismos paisajes, siempre habrá algo diferente que encontrar, y así ha ocurrido una vez más.

Este viaje fue particularmente bello pues fue un año muy lluvioso y producto de ello es que los caminos estaban salpicados de flores. Yo viajé de día porque no quería perderme esos parajes, pero empecemos desde el principio.

Como es habitual cuando estoy por allá con mi familia (esta vez llevamos a mi sobrino-ahijado, el que nos acompaña en las vacaciones), vamos a visitar a la Virgen de Andacollo, y para ello nos comunicamos con nuestro casero para que nos lleve en su auto. El día estaba muy nublado, antes de llegar yo allá hacía mucho frío, según mi tía que se fue con Iván y mi ahijado casi una semana antes. Como hubo harta lluvia los cerros estaban florecidos de yuyos, he aquí la primera imagen.

Como verán los cerros se ven verdes, eso es bueno porque las cabras locas de cerro tendrán mucho alimento para que den harta leche y con ello los lugareños puedan vender el famoso queso de cabra.

Estaba nublado cuando salimos, pero como el camino hacia Andacollo es en ascenso ya pronto vimos como íbamos dejando abajo las nubosidades.

Esta foto la tomó mi hermanito, es una foto artística que él solito captó, estamos sentados a un costado de la nueva Iglesia de Andacollo.

Con mi sobrino Yerko, al costado de la Iglesia.

Esta foto fue idea de mi ahijado, él quería que tomara la Iglesia por dentro para después subirla en su celular. Como es mi ahijado querido, de inmediato le cumplí su deseo. La bandera indica que estábamos en Fiestas Patrias, este año se notó la austeridad porque no habían tantos adornos ni banderas en las calles.

La lluvia hace que todo brote y florezca, éstas son flores que habían en los cerros inhóspitos. Había flores blancas y lilas, pero tenían un olor tan pesado que tuvimos que botar las blancas. Con mi tía encontramos unos cactus que no habíamos visto nunca, así que con una piedra logré sacar algunos, para la próxima, ya sabemos que deberemos echar una pala y un cuchillo en el auto antes de emprender el viaje jejeje.

El 18 como siempre hacemos un rico asadito. El Ivancito es el encargado, ese día Carlitos estaba de cumple, así que me tomé un copetito en su nombre, bueno fueron dos, porque al otro día choqué mi copa con la de mi tía en su nombre.

Por la tarde y en vista de que salió el sol después de varios días, fuimos a dar una vueltecita a la playa, en una de ésas no volvíamos a ver el sol hasta quizás cuando, había que aprovechar entonces.

Y como decía más arriba, he fotografiado varias veces la Cruz del Milenio, pero siempre hay algo diferente.

Un atardecer hermoso sin duda... la nube justo tapaba el sol...

Al subir nos encontramos con esta maravilla...

Las primeras flores del desierto florido. Estas flores parecían nieve en la pradera. No supe a qué familia pertenecían porque eran como los suspiros, pero también parecían petunias, más petunias que suspiros, porque tenían una fragancia que se sentía a mucha distancia. Las petunias son fragantes. Pero éstas son como maleza que brota sin que la inviten.

Y al admirar esta belleza ya no necesito ir a conocer el desierto florido, lo tengo acá mismo en Coquimbo. Vi tantas manchas de flores en el camino que ya me siento realizada jajajá, tengo un sueño menos que realizar.

Acá otra variedad de flores...

pensar que son pura maleza...

Como siempre la mala cuea o el olvido me hizo quedarme sin batería en la cámara, así que las siguientes son fotos tomadas con la cámara de mi tía (la antigua porque desde el 29, que fue su cumple, ya tiene cámara nueva y más capa que la anterior).


El 19 de nuevo estaba el día hermoso. Iván se dio hasta un chapuzón, yo me resfrié así que ni me asoleé mucho y el Yerkito le pegaba a la perra porque se olvidó de echar el traje de baño, no hubo caso de convencerlo de que se bañara en slip jajajá, por más que le decía que cuando se fuera a salir del mar yo le llevaba la toalla para que se tapara.

Estos manzanillones están en el antejardín...


Y estas últimas flores crecían en las dunas, camino que debemos atravesar para llegar a la playa, no es tanto tampoco, pero había otra variedad de flores que no había visto. Como verán la lluvia hizo florecer hasta la arena de la playa.

Y eso es todo por el momento. Espero lo hayan disfrutado tanto como yo.

Nota: Subí las fotos en grande, para que al pincharlas las puedan ver mejor.